Expresión corporal con fines deportivos armonizada con notas musicales. Esta podría ser una definición simple de gimnasia rítmica, un fenómeno surgido en 1948 en la desaparecida URSS y cuyo desarrollo como rítmica moderna arranca en España el año 1972.
A caballo entre el deporte puro, el arte, el malabarismo y lo circense, tiene una dosis de contorsionismo con equilibrio y las exigencias de la destreza, pulcritud y sobriedad del ballet.
Rotaciones, rodamientos, impulsos, balanceos, círculos, lanzamientos, espirales, serpentinas, escapadas, movimientos en ocho, saltos, zancadas, manés, enrosques, recogidas, giros, vuelos, molinos, circundaciones, recepciones y más son algunas de las palabras que contiene el diccionario gimnástico.
Composición, corrección, dificultad, elegancia, en dedans, en dehors, expresividad, isolaciones, ligereza, media punta, melodía, originalidad, plié, polirritmia, seguridad… son parte del glosario. Todo esto y mucho más podrá ser visto y oído, intuido y regalado la tarde del sábado 16 de noviembre en el magno escenario del Bilbao Exhibition Centre, en la que se supone será una excepcional Gala Euskalgym.
En este 2019, la organización alcanza la edición número 14 de su brillante historial, camino de la cita olímpica de Tokio, por lo que será un magnífico muestrario preolímpico con la mejor gimnasia rítmica del momento y un ensayo de notable valor para las gimnastas, eso sí, sin la presión de las valoraciones por juezas y jueces al ser un evento no competitivo, únicamente puro espectáculo.
La Gala Euskalgym es un festival con proyección internacional, una fiesta para los sentidos al reunir exclusivamente a las mejores gimnastas del mundo, a las habituales en los podios, a las ‘stars’ que acostumbramos a ver por televisión en los Juegos Olímpicos, a las cosechadoras de medallas en los grandes eventos.
También ese 16 de noviembre será día de gloria para clubes, conjuntos e individualidades de la gimnasia rítmica vasca. Su enorme ‘gancho’ atraerá a miles de personas hasta el BEC en Barakaldo para vivir una jornada memorable, repleta de emociones. Ernesto Díaz